jueves, noviembre 13, 2008

Retratos de un desaparecido

Despojado de tu mirada sólo me queda cerrar los ojos,
empujado a la antesala del desdén me dormiré en el suelo
agarraré este frío frío como único y mejor consuelo
y me descompondré entre las hojas del otoño,
desapareceré ignorado de una vez por todas.

Ante las fuertes tormentas no hay vela que aguante
y mi barco tiene el casco agujereado por dos lados
uno el del orgullo y el otro el de la cordura,
las olas escupen mis defectos y los imprimen en la bitácora,
los peces se ríen de mi (mala)suerte y se relamen.

Ya no queda mucho para llegar al fondo
este hoyo es más profundo de lo imaginado
y se puede caer y caer sin saber que estás cayendo
hasta que te das de bruces contra el fondo
y ya sin dientes dejas de masticar el miedo.

Despojado de tu mirada sólo me queda cerrar los ojos.