jueves, abril 17, 2008

fin

El reguero de pena me sucede a cada paso
no puedo olvidar que ayer me besabas la espalda
y hoy no queda más que una leve presencia
se ha apagado la luz y tengo tanto miedo que tiemblo
sólo espero junto al teléfono tu llamada
despertar de un sueño y ver que nada sucedió
volar a tus brazos y reírme de cualquier tontería
anhelo que sigas pensando en mis ojos
y no olvides mis caricias...

Me gustaría hablarte de nuevo
escuchar tu voz y la risa sincera de tus labios
esperarte en la parada del autobús,
quisiera que me quisieras tanto como yo te quiero a ti
y que si algún día te cansas de buscar el amor
recuerdes donde un día me enamoré de ti.