jueves, abril 17, 2008

fin

El reguero de pena me sucede a cada paso
no puedo olvidar que ayer me besabas la espalda
y hoy no queda más que una leve presencia
se ha apagado la luz y tengo tanto miedo que tiemblo
sólo espero junto al teléfono tu llamada
despertar de un sueño y ver que nada sucedió
volar a tus brazos y reírme de cualquier tontería
anhelo que sigas pensando en mis ojos
y no olvides mis caricias...

Me gustaría hablarte de nuevo
escuchar tu voz y la risa sincera de tus labios
esperarte en la parada del autobús,
quisiera que me quisieras tanto como yo te quiero a ti
y que si algún día te cansas de buscar el amor
recuerdes donde un día me enamoré de ti.
Fin

Colgado del desvarío de una mala noche
Dejé de soñar con el futuro, tus pies se pararon,
Atrapado entre el deseo y el amor
Busqué una salida al dolor,
Se despejó el cielo y la luz no fue reveladora,
Y al cabo de un amanecer se enfrió el amor.

Esta vez no quemaré los recuerdos y los abrazaré
Me agarraré a esos labios que ya nunca más besaré
Seré fuerte y me derrumbaré. Lloraré la pérdida.

Colgado del desvarío de un amanecer
Volveré a nacer,
Volveré encontrarme con ese que sé que siempre fui,
Volveré a correr, pero ahora no, ahora es momento de llanto
Mis ojos se humedecen a cada recuerdo que olvido
Los días alargan su sombra y mi pecho escuece con fuerza
Las semanas se pierden,
En un estruendoso y decepcionante fracaso se ahoga el tiempo,
Un maltrecho retrato invierte en cirugía,
La mentira se hace sitio en medio de este desconcierto,
No sé donde hay un trozo de cielo verdadero
Paris ha enmudecido en un soplo de viento.

Me agarro de nuevo a los recuerdos, para que no vuelen
La tormenta no amaina de momento
Me agarro a tus labios que no quisiera perder,
Y sin embargo ya perdí.

Esta vez no quiero convertir mis labios en lamento
Pero no hay perdón entre rejas
Ni explicación posible sin palabras
La expiación del pecado no tiene fin en este camino.