viernes, noviembre 23, 2007

Noches infinitas

Anoche recordé una vez más el olor de tu pelo
Y los viajes en tren y las playas de noche,
San Joan al olor de la luna, aguas calidas del pasado.
Me hace falta la voz de tu pelo, el negro de tus ojos tristes
La aguas tranquilas, el seguro futuro del presente cálido.

Pero ya olvidé el color de tu amor ,
Destino cruel que me deja al desnudo, al amparo de este frío,
El desamparo de mi corazón y del sexo tardío, olor de presente.
La flor de mi pasado me deja en esta silla clavado,
La música de ayer son los pasos de mañana
Y el Atlántico sigue siendo mi camino, mi amor,
Tantas noches sin el calor de un corazón hambriento
Se convierten en un sendero plagado de amistad
Los viajes en coche, el avión hasta las puertas del cielo,
Y esos ojos tristes que se convirtieron en esperanza no fueron los tuyos,
Las canciones se reconvierten,
Renacen de sus cenizas las glorias que han de pasar.

Deja de perseguirme, ya no persigo tus sueños,
Persigo los míos.

Deja de ser esa sombra que ya no se cuela en mi almohada
Deja de ser ese recuerdo que me amarga las noches de soledad
Deja de ser ese antojo del pasado que no despierta mi pasión
Deja de ser ese lastre que no me deja volar
Deja de ser esa excusa que no me deja ser feliz.

Puedes ser ese recuerdo que me recuerda quien soy
Puedes ser ese polvo fallido que me empuja a buscar
Puedes ser esa musa que inspiraba los más bellos versos.

Ahora el camino es tranquilo, presuroso, impaciente, pausado,
Es una excusa preciosa que deja la excusa en vilo
Un alivio a tanta carga involuntaria
El camino esperado, tan incierto como bello,
Final de un trágico invierno, comienzo del feliz verano.

Ahora me espera un mundo impaciente por devorarme
Me esperan las lágrimas de la melancolía contenida,
El futuro es largo hasta llegar a un cálido verano.