domingo, abril 22, 2007

Tiempo

Cuando todo este perdido mátame. Soy un cobarde sin miedo que aun no ha perdido la batalla al tiempo. El tiempo, ese maldito que me cura y me hiere, que me olvida y recuerda, el mismo que me da y me quita. Ese que me arrastra a un final incierto, que mece mis huesos hacia playas tranquilas, aguas cálidas con comienzos alentadores. Tiempo que me quita ilusión, me da calor, me da prisas y calma, me hace viejo y me madura, suplanta las horas con segundos, deja que pase el invierno sin que vea el verano, me da primaveras y otoños que se desvanecen derretidos por el paso del tiempo. Tiempo al que quiero y al que odio, venero y rehuyo, me enseña a esperar el futuro y a recordar el pasado, me deja saborear el presente y me lo arrebata siempre de forma inesperada… despierto en medio de un futuro convertido de nuevo en presente. Tiempo como me dueles a cada segundo que dejas atrás, sintiendo que te escapas como arena entre los dedos, te dejas acariciar pero nunca coger, nunca te puedo agarrar, tiempo, tortura de infinita incertidumbre.